La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, rompió el silencio y fijó postura sobre la polémica construcción del cuarto muelle de cruceros en Cozumel, un proyecto que ha encendido alertas entre ambientalistas y habitantes de la isla.
“Ningún proyecto puede estar por encima del medio ambiente”, declaró la mandataria en un pronunciamiento que marcó distancia frente al avance de la obra, promovida por la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA). La obra está proyectada para recibir embarcaciones de gran calado y ampliar la capacidad de arribo turístico en la zona, pero enfrenta críticas por el impacto ecológico que implicaría sobre arrecifes, playas y fauna marina.
Lezama subrayó que las inversiones deben llegar, pero con “responsabilidad, sustentabilidad y visión de futuro”. Reiteró que cualquier obra en territorio quintanarroense —sin importar su origen o nivel de gobierno— debe someterse a evaluaciones técnicas, ambientales y sociales “rigurosas”, y adelantó que instruyó a la Secretaría de Medio Ambiente estatal a coordinarse con las autoridades federales para garantizar la protección del ecosistema.
La construcción del muelle ha sido señalada por organizaciones como Greenpeace, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y diversos colectivos locales que han pedido suspender el proyecto hasta realizar una consulta ciudadana. Al respecto, Lezama respaldó la participación social: “Desde el Senado se impulsa que la gente participe y decida, y eso es fundamental”.
De acuerdo con datos de la API Cozumel, los tres muelles actuales reciben en promedio más de 1.2 millones de pasajeros al año, lo que posiciona al destino como uno de los principales receptores de cruceros a nivel global. Sin embargo, la saturación de infraestructura y la presión sobre áreas naturales protegidas mantienen en tensión a los sectores productivos y defensores del medio ambiente.
El proyecto del cuarto muelle ha sido mencionado en licitaciones y planes desde 2019, pero fue reactivado este año bajo una política de ampliación portuaria que busca aumentar la conectividad turística en el Caribe mexicano. Aún no se ha informado una fecha oficial de inicio de obras, pero el tema ya escaló al plano político y ciudadano.



