Autoridades navales, municipales y prestadores de servicios turísticos se sentaron a la misma mesa con un objetivo claro: frenar el caos náutico y garantizar la seguridad en la Laguna de los Siete Colores, uno de los destinos más emblemáticos del Caribe mexicano.
La reunión, bautizada como «Por una Navegación Segura en Bacalar», reunió al presidente municipal José Alfredo “Chepe” Contreras, al vicealmirante Marco Antonio Muñoz Hernández, comandante de la Décima Primera Zona Naval, y al capitán de Puerto, Román Bustos Gómez, además de empresarios hoteleros, restauranteros y operadores turísticos.
Aunque no se firmó ningún acuerdo formal, los asistentes reconocieron que el sistema lagunar atraviesa por una etapa crítica. El crecimiento desmedido del turismo náutico, sumado a la falta de regulación efectiva, ha encendido las alarmas entre expertos y ambientalistas.
Los participantes acordaron redoblar esfuerzos para vigilar, denunciar y sancionar prácticas riesgosas en la laguna. El objetivo: evitar accidentes y proteger un ecosistema que ya muestra signos de deterioro. Aunque no se habló de cifras exactas, prestadores de servicios admitieron que, en temporada alta, llegan a operar más de 200 embarcaciones por día, muchas sin los permisos o el equipamiento adecuado.
«Chepe» Contreras se comprometió a realizar una revisión “responsable” de las embarcaciones que operan en la zona. “Tenemos que proteger la laguna y también al turismo que nos da de comer. No podemos dejar que esto se nos salga de las manos”, dijo el edil durante el encuentro.
Por su parte, autoridades navales insistieron en la necesidad de coordinación entre los tres niveles de gobierno para frenar prácticas irregulares que ponen en riesgo tanto a bañistas como a quienes viven de la laguna.



