La crisis del sargazo ya no se ve sólo como un problema ambiental. Este martes, una delegación de la Unión Europea, encabezada por el comisario Jozef Síkela, pisó tierras caribeñas para conocer de primera mano cómo México —y en particular Puerto Morelos— ha transformado toneladas de macroalga en una posible solución económica y ambiental para el futuro.
La presidenta municipal Blanca Merari Tziu Muñoz fue la anfitriona del encuentro. A nombre del municipio más joven de Quintana Roo, explicó el esfuerzo que representa enfrentar el arribo masivo de sargazo cada año y cómo se ha convertido en una labor conjunta entre los tres niveles de gobierno.
“En esta temporada recolectamos más de 4 mil 750 toneladas de sargazo en nuestras playas”, reveló la alcaldesa. La cifra no es menor. Se trata de un trabajo diario y manual, protagonizado por brigadas locales que, entre palas, costales y calor, evitaron que las playas se convirtieran en vertederos de alga en descomposición.
La delegación europea también visitó el buque de la Marina ARM Natans, insignia de la estrategia en altamar para frenar el recale masivo. Ahí, el capitán de navío Mario Alberto Barrera Navarro explicó el despliegue operativo de la Secretaría de Marina, que incluyó este año más de 9 mil metros de barreras antisargazo, 11 embarcaciones, 3 buques y 380 elementos.
Como parte del recorrido, los funcionarios europeos abordaron la barcaza sargacera BSC 210 y constataron cómo funcionan las barreras instaladas en aguas someras. Más que un paseo, se trató de un vistazo al modelo mexicano de contención y recolección, que busca no sólo mitigar daños, sino capitalizar el fenómeno.
El interés europeo no es casual. La macroalga representa una fuente potencial de biomasa para la fabricación de fertilizantes, biocombustibles y materiales biodegradables. La UE explora invertir en cadenas de valor circulares que generen empleos verdes en la región y en el Caribe.
Durante la visita en el Muelle Fiscal también estuvieron presentes autoridades estatales y federales. Entre ellos, el secretario de Medio Ambiente de Quintana Roo, Óscar Rébora, y el titular del Instituto Mexicano de Investigaciones en Pesca y Acuacultura, Víctor Manuel Vidal Martínez.
Puerto Morelos, con menos de 40 mil habitantes, se posiciona como laboratorio de pruebas en el combate y aprovechamiento del sargazo. Un problema que, al menos por un día, fue visto como una oportunidad de cooperación internacional.



