Las autoridades dieron un giro clave en el intento de poner orden en la Ruta de los Cenotes, una franja turística donde por años proliferaron negocios irregulares, conflictos por la tierra y fraudes inmobiliarios. La alcaldesa Blanca Merari Tziu aseguró que “se dio un paso importante” luego de que dependencias de los tres niveles de gobierno y ejidatarios de Leona Vicario y Puerto Morelos se reunieron para acordar la instalación de mesas de trabajo que buscarían, por fin, frenar el descontrol en la zona.
En el encuentro participaron al menos 10 instituciones federales, entre ellas SEMARNAT, PROFEPA, SEDATU, CONAGUA, Procuraduría Agraria, COFEPRIS y el Registro Agrario Nacional. Del lado estatal se sumaron SEMA, la Procuraduría de Protección al Ambiente, Sedetur y Protección Civil. El Ayuntamiento de Puerto Morelos y las directivas ejidales completaron la mesa.
La instrucción fue clara: acabar con los fraudes inmobiliarios, una práctica que, según autoridades, se disparó mediante contratos privados y cesiones de derechos sobre tierras de uso común, sin ningún tipo de certeza jurídica. “Vamos a poner fin a los fraudes que han provocado choques entre posesionarios y municipio”, señaló Tziu, al recordar que muchas de estas operaciones se amparaban en el argumento de que “solo autoridades federales” podían intervenir en la zona.
Rolando Melo Novelo, secretario municipal de Desarrollo Urbano, agregó que el momento era oportuno porque el municipio trabajaba en sus nuevos instrumentos de planeación: el Programa de Desarrollo Urbano Municipal, el Programa del Centro de Población y el Plan de Ordenamiento Ecológico Local. Estos documentos permitirían revisar y regular los centros de hospedaje, parques ecoturísticos y comercios que crecieron sin control en los últimos años dentro de la Ruta de los Cenotes.



