El Gobierno de Quintana Roo soltó la versión final del Plan Estratégico para el Desarrollo Sostenible 2050, un documento que, según se afirmó en el evento, nació de la participación de más de 6 mil 450 personas y que pretende marcar el rumbo del estado durante los próximos 25 años.
El acto se realizó en el Parque Quintana Roo ante unas 2 mil 500 personas de distintos sectores. Ahí, la gobernadora Mara Lezama Espinosa aseguró que el plan “representó un logro histórico” y que convirtió a Quintana Roo en el primer estado del país en contar con un instrumento de largo plazo bajo un nuevo marco legal.
Lezama insistió en que el documento no debía quedarse en el escritorio: “nació del diálogo y de miles de voces”, dijo, y recalcó que el reto real empezó al apropiarse de él y llevarlo a la práctica.
A contracorriente de los discursos solemnes, varias organizaciones civiles que estuvieron presentes —entre ellas Ciudadanos por la Transparencia, el Consejo Ciudadano y representantes del ILPES, organismo de Naciones Unidas— respaldaron el proyecto, pero también subrayaron que lo importante sería evitar que “el Plan quedara en el papel”.
El documento, coordinado por SEFIPLAN y validado por la Consejería Jurídica, definió metas, acciones e indicadores que deberán cumplir los tres Poderes del Estado, los municipios y cualquier institución que maneje recursos públicos.
El proceso incluyó más de 60 mecanismos de consulta: talleres de escenarios, entrevistas, foros territoriales, mesas temáticas, diálogos abiertos, buzón ciudadano y una encuesta estatal digital en los 11 municipios. Con ese acervo, el plan se estructuró en cinco dimensiones: Planeta, Persona, Prosperidad, Paz y Pertenencia.
De acuerdo con lo presentado, el PEDS 2050 estableció un sistema de evaluación permanente con reportes periódicos para medir avances y ajustar la ruta cuando fuera necesario. La apuesta, dijeron, fue construir una hoja de ruta sostenible, incluyente y con identidad propia.



