Cancún cerró una capacitación especializada en identificación de riesgos químicos, radiológicos, biológicos, nucleares y explosivos (QRBNE), dirigida a cuerpos de seguridad estatales y federales, en vísperas de la Copa Mundial de Futbol 2026, evento para el que la ciudad fungió como principal puerta de entrada aérea al país.
El curso se impartió en el complejo C5 de Cancún y reunió a personal operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo, así como a corporaciones de siete entidades sede o estratégicas del Mundial: Estado de México, Puebla, Veracruz, Jalisco, Morelos, Ciudad de México y Quintana Roo.
Durante la clausura, la gobernadora Mara Lezama subrayó que Cancún concentró una ventaja logística clave para el evento: fue el único aeropuerto del país con conectividad diaria y directa a las 16 ciudades mundialistas, lo que lo colocó como hub principal de ingreso para selecciones, aficionados y delegaciones internacionales.
De acuerdo con lo expuesto, la conectividad aérea convirtió a Cancún en un punto de tránsito estratégico, no solo para quienes asistieron a los partidos, sino también para miles de visitantes que decidieron pernoctar en Cancún o Playa del Carmen y desplazarse a otras sedes.
La capacitación tuvo como objetivo elevar la capacidad de detección, contención y respuesta ante amenazas no convencionales, en un contexto de alta concentración de personas, movilidad internacional y exposición mediática global, escenarios considerados de riesgo durante eventos deportivos de esta magnitud.
El entrenamiento fue impartido por personal especializado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, con la participación del Comité Especializado de Alto Nivel en materia de Desarme, Terrorismo y Seguridad Internacional (CANDESTI), enfocado en protocolos de prevención y actuación ante amenazas de alto impacto.



