A 15 años de su creación como municipio, Bacalar consolidó su lugar como uno de los destinos turísticos más representativos del sur del estado, con una población que superó los 42 mil habitantes y una economía cada vez más ligada al turismo de naturaleza e historia.
En sesión solemne de Cabildo, la gobernadora Mara Lezama encabezó la conmemoración y repasó los hitos que marcaron el desarrollo del llamado Pueblo Mágico, creado oficialmente el 2 de febrero de 2011, cuando se convirtió en el décimo municipio de Quintana Roo, tras separarse de Othón P. Blanco.
Antes, en 2007, Bacalar obtuvo la categoría de ciudad, aunque aún formaba parte de ese municipio. Su historia, sin embargo, se remontó mucho más atrás: al asentamiento de los mayas itzaes alrededor del año 415, a los ataques piratas de los siglos XVI y XVII y a la construcción del Fuerte de San Felipe en el siglo XVIII, levantado como bastión defensivo ante su ubicación estratégica en las rutas comerciales hacia Centroamérica.
En 1848, durante la Guerra de Castas, Bacalar fue atacado y destruido. La resistencia indígena tuvo como figuras clave a Jacinto Pat y Cecilio Chi, en uno de los episodios más crudos del conflicto en la región.
Con el paso de los años, la comunidad se reconstruyó y, ya en el siglo XXI, encontró en su riqueza natural un motor económico. La laguna de los siete colores —uno de los principales atractivos—, el Fuerte de San Felipe y la cercanía con la zona arqueológica de Ichkabal apuntalaron una oferta que diversificó la actividad turística más allá del modelo tradicional de sol y playa.
Durante el acto, Lezama sostuvo que el municipio creció sin perder su esencia y que su “juventud institucional” representó una oportunidad para impulsar una etapa de transformación económica y social. Aseguró que el desarrollo debía traducirse en reducción de desigualdades y prosperidad compartida para su población.
Por su parte, el presidente municipal José Alfredo Contreras Méndez reconoció que, a partir de 2022, Bacalar atravesó una de sus etapas de mayor crecimiento. Destacó el papel de productores del campo, artesanos, prestadores de servicios náuticos y docentes en la consolidación del municipio.
El alcalde reiteró el compromiso de fortalecer la economía local, proteger los recursos naturales y ampliar oportunidades “sin dejar a nadie atrás”, en un municipio que en apenas tres lustros pasó de ser una demarcación recién creada a uno de los polos emergentes del sur de Quintana Roo.



