La llegada de un tomógrafo simulador de última generación marcó un punto de inflexión para la atención oncológica en el sur de Quintana Roo. El equipo, con tecnología de 32 cortes y capacidad de visión 3D, apuntó a mejorar la precisión en los tratamientos de radioterapia y ampliar la cobertura médica en los próximos meses.
El dispositivo arribó el 24 de febrero al Hospital de Oncología de Chetumal y se proyecta que entre en operación durante la primera quincena de abril, tras concluir su instalación y pruebas técnicas.
En cifras, el impacto fue claro: el hospital atendió a 265 pacientes durante 2025, pero con el nuevo equipo se estima incrementar su capacidad a entre 350 y 400 personas en 2026, lo que representa un aumento de hasta 50% en la atención.
El tomógrafo sustituyó a un equipo obsoleto que ya no cumplía con las condiciones necesarias. A diferencia del anterior, el nuevo sistema integró un túnel de más de 80 centímetros, posicionamiento láser y reconstrucción tridimensional, herramientas que permiten localizar tumores con mayor exactitud y reducir riesgos en la aplicación de radioterapia.
Especialistas señalaron que esta tecnología resulta clave para tratar casos complejos como cáncer de mama, sarcomas y tumores abdominales, particularmente en pacientes de talla grande, donde la precisión suele ser determinante.



