El Congreso de Quintana Roo aprobó una reforma a la Ley de Profesiones para incorporar lenguaje incluyente y eliminar términos que, por años, dejaron fuera a distintos sectores dentro del marco legal.
La iniciativa, impulsada por el diputado morenista Jorge Sanén, modificó la redacción de la norma con el argumento de hacerla más clara, accesible y acorde con la realidad social actual. El cambio impactó directamente en la forma en que se reconoce a quienes ejercen una profesión en el estado.
Durante la sesión, el legislador sostuvo que no se trató únicamente de un ajuste semántico, sino de una actualización de fondo para evitar ambigüedades legales y mejorar la aplicación de la ley en la vida cotidiana. Según explicó, el uso de lenguaje más preciso redujo interpretaciones discrecionales y fortaleció la certeza jurídica tanto para profesionistas como para autoridades.
Con esta reforma, Quintana Roo se sumó a la tendencia nacional de revisar marcos normativos bajo criterios de igualdad y no discriminación. El dictamen aprobado buscó, además, alinear la legislación estatal con principios constitucionales y estándares actuales en materia de derechos humanos.
En términos prácticos, el cambio alcanzó toda la estructura de la Ley de Profesiones, al sustituir expresiones tradicionales por formulaciones neutras que reconocen a todas las personas. La intención, de acuerdo con lo discutido en tribuna, fue eliminar barreras lingüísticas que históricamente limitaron el reconocimiento pleno dentro de los textos legales.
Sanén defendió que este tipo de ajustes forman parte de una ruta más amplia de modernización legislativa en el estado, donde varias normas han comenzado a revisarse para facilitar su comprensión y aplicación.
Aunque el debate sobre el lenguaje incluyente ha generado posturas encontradas en distintos estados del país, en Quintana Roo la reforma avanzó sin mayores resistencias y quedó aprobada como parte del paquete de actualizaciones legales en curso.



