El Congreso de Quintana Roo aprobó una reforma para empujar la creación y fortalecimiento de clínicas veterinarias públicas en los municipios, con la promesa de ampliar servicios gratuitos o de bajo costo y atender una demanda creciente de la población.
El diputado Renán Sánchez Tajonar informó que la iniciativa, impulsada junto con el Partido Verde Ecologista de México, modificó la Ley de Protección y Bienestar Animal de Quintana Roo para obligar a los ayuntamientos a promover campañas permanentes de vacunación y esterilización, así como a garantizar infraestructura adecuada y personal certificado en estos espacios.
El cambio apuntó a un problema concreto: el acceso limitado a servicios veterinarios. En colonias populares, los costos suelen ser una barrera, lo que impacta tanto en el cuidado de mascotas como en riesgos sanitarios.
La reforma fijó tres ejes: ampliación de clínicas públicas, servicios clínicos accesibles y campañas continuas de prevención. También planteó que los municipios deberán consolidar estos centros con estándares mínimos de calidad, un pendiente recurrente en varias demarcaciones del estado.
Sánchez Tajonar sostuvo que la medida tuvo un efecto doble: mejorar el bienestar animal y reducir riesgos a la salud pública, al prevenir enfermedades y fomentar la tenencia responsable. Con ello, el Congreso buscó cerrar una brecha en servicios básicos que, hasta ahora, recaía casi por completo en la iniciativa privada.
Aunque no se detallaron montos ni plazos de implementación, la reforma dejó en manos de los municipios la operación y expansión de estos servicios, lo que abrirá el siguiente reto: convertir el mandato legal en clínicas funcionando y campañas permanentes en territorio.



