El senador por Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura, respaldó en el Senado la nueva ley de inversión en infraestructura promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, con la que se buscó rediseñar el modelo de desarrollo económico del país bajo criterios de planeación y control estatal.
Durante la discusión, el legislador defendió la necesidad de corregir lo que calificó como fallas estructurales de esquemas anteriores, donde —dijo— el crecimiento no se tradujo en beneficios generalizados. Planteó que el nuevo enfoque abrió la puerta a la inversión privada, pero bajo reglas más estrictas de transparencia y conducción pública.
“El crecimiento no puede seguir desligado del bienestar”, sostuvo en tribuna, al insistir en que la inversión debía alinearse a objetivos sociales y no solo a la rentabilidad económica.
La propuesta incluyó la creación de un Consejo de Planeación Estratégica y la implementación de esquemas de participación mixta entre sector público y privado. También contempló ajustes al marco presupuestario para garantizar continuidad a proyectos de largo plazo, particularmente en sectores como energía, transporte, salud e infraestructura hidráulica.
Uno de los datos centrales del planteamiento fue la proyección de 5.6 billones de pesos en inversión hacia 2030, cifra con la que se pretendió detonar el crecimiento económico y reducir brechas de desigualdad en distintas regiones del país.
Segura argumentó que el modelo buscó dar certidumbre a los inversionistas sin perder la rectoría del Estado, en un intento por equilibrar desarrollo económico con objetivos sociales.
El debate se dio en un contexto donde el gobierno federal apostó por una mayor intervención en la planeación del gasto en infraestructura, con la promesa de que cada peso invertido tuviera impacto directo en la calidad de vida de la población.



