El municipio dejó atrás años de rezago en infraestructura deportiva tras anunciarse la construcción de dos nuevos campos de fútbol y la rehabilitación de otros cinco espacios, como parte de una bolsa federal que superó los 63 millones de pesos para todo el estado.
El anuncio lo hizo la alcaldesa Mary Hernández luego de sumarse en Chetumal a la firma del Proyecto Mundial Social 2026, una estrategia que buscó colgarse del impulso del próximo Mundial de fútbol para meterle dinero a zonas históricamente olvidadas.
Los números marcaron la dimensión del plan: 46 espacios deportivos intervenidos en los 11 municipios de Quintana Roo y un impacto estimado en más de 240 mil personas.
Desde la capital del estado, la presidenta municipal sostuvo que el deporte se colocó como una salida frente a la violencia y la falta de oportunidades, especialmente para jóvenes. La apuesta no fue menor: infraestructura nueva y espacios recuperados como eje para recomponer el tejido social.
El proyecto formó parte de una agenda más amplia ligada al Mundial 2026, donde el balón sirvió de pretexto para justificar inversión pública en colonias y comunidades con carencias.
En Felipe Carrillo Puerto, el mensaje fue claro: más canchas, menos abandono.



