La inauguración de un mural dedicado a la riqueza marina del Caribe Mexicano marcó el inicio de la edición 14 del Festival de los Océanos en Puerto Morelos, una iniciativa que combinó arte, educación ambiental y acciones de conservación en uno de los destinos con mayor biodiversidad costera del estado.
La obra, titulada «El Océano Es Nuestra Hogar», fue develada en el Parque Fundadores del Casco Antiguo y se convirtió en el símbolo de una jornada enfocada en promover el cuidado de los ecosistemas marinos y costeros de Quintana Roo.
El mural, creado por el artista plástico Miguel Castillo Vivas, retrató elementos característicos del entorno natural de Puerto Morelos, desde los manglares hasta el arrecife, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de preservar los recursos marinos que distinguen a la región.
Durante el arranque del festival, organizadores destacaron que esta iniciativa acumula más de una década impulsando actividades de educación ambiental, divulgación científica, arte y participación social en favor de los océanos.
Uno de los datos más relevantes expuestos durante el evento fue el alcance de los mensajes de conservación que se difunden a través de los visitantes de Delphinus, empresa impulsora del festival, que recibe más de 300 mil personas al año en sus diferentes instalaciones.
La jornada también incluyó una limpieza de playas y manglares en la que participaron más de 80 voluntarios. Durante la actividad se recolectaron residuos sólidos y microplásticos en áreas costeras consideradas fundamentales para la reproducción y refugio de numerosas especies marinas.
Como parte del festival, Grupo Delphinus entregó el reconocimiento “Káab Náab” —océano en lengua maya— al artista Miguel Castillo Vivas y a la presidenta municipal Blanca Merari Tziu Muñoz, por su contribución a la promoción de acciones relacionadas con la protección del entorno marino.
Puerto Morelos alberga parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado el segundo arrecife coralino más grande del planeta, una condición que ha convertido a la conservación ambiental en uno de los principales desafíos para el destino frente al crecimiento urbano, la presión turística y la contaminación por residuos.



