Un total de 288 familias recibieron las llaves de sus viviendas en el fraccionamiento Puerto Maya, en Puerto Aventuras, durante una ceremonia encabezada por el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, a la que asistió la gobernadora Mara Lezama Espinosa. El acto se transmitió de manera simultánea durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Catalina Álvarez fue la primera beneficiaria en recibir su casa. Acompañada por la mandataria estatal, compartió con Sheinbaum su emoción por contar con un espacio que compartirá con su madre y sus hijas.
Entre las personas beneficiarias destacaron jóvenes de entre 21 y 27 años, así como parejas jóvenes y madres solteras que accedieron a una vivienda propia mediante el programa federal.
Durante el acto, Romero Oropeza informó que el Infonavit estableció una meta de 62 mil viviendas para Quintana Roo. De esa cifra, 29 mil ya estaban contratadas y otras 20 mil se incorporarían en las siguientes semanas, con lo que el avance alcanzaría alrededor del 80 por ciento de la meta del instituto.
Los proyectos se distribuyeron en Benito Juárez, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum, Othón P. Blanco, Isla Mujeres y Felipe Carrillo Puerto.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Vega Rangel, detalló que la meta estatal de Vivienda para el Bienestar ascendió a 76 mil 200 unidades. El Infonavit aportaría 62 mil; la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), 10 mil, y el Fovissste, 4 mil 200. Además, señaló que ya se contaba con el suelo necesario para cumplir el objetivo sexenal.
Durante la transmisión también se expusieron los cambios en las condiciones de financiamiento de personas que acumularon deudas por sus viviendas. Romero Oropeza reportó la reestructuración de más de 193 mil créditos que se habían vuelto impagables y el apoyo para cubrir el 100 por ciento de los gravámenes de más de 63 mil beneficiarios en Quintana Roo.
Entre los casos presentados estuvo el de Roberto, quien solicitó un crédito de 98 mil pesos, pagó 553 mil pesos y todavía enfrentaba una deuda de un millón 400 mil pesos. Tras ingresar al programa de quitas, obtuvo las escrituras de su vivienda.
También se expuso la situación de Aracely, quien recibió un préstamo de 248 mil pesos, pagó 668 mil y aún debía 214 mil pesos, una muestra de cómo los esquemas anteriores de financiamiento prolongaron los adeudos pese a los pagos realizados.



