El primer gran desafío para Cancún FC comenzó mucho antes del silbatazo inicial del Torneo Apertura 2026. La escuadra caribeña regresó a los entrenamientos en el Estadio Andrés Quintana Roo y puso en marcha una pretemporada que será determinante para sus aspiraciones en la próxima campaña de la Liga de Expansión MX.
Tras varias semanas de descanso y luego de superar las evaluaciones físicas y médicas de rigor, los jugadores volvieron a reunirse bajo las órdenes del técnico Miguel Ángel Bravo, quien encabezó la primera sesión de trabajo enfocada en recuperar ritmo, fortalecer el aspecto físico y comenzar a delinear la idea futbolística que presentará el equipo en el nuevo semestre.
La jornada inaugural estuvo marcada por trabajos de acondicionamiento y ejercicios en cancha, en una etapa que suele convertirse en la más exigente del calendario para cualquier plantel profesional. Durante las próximas semanas, las llamadas Iguanas combinarán preparación física, trabajo táctico y encuentros amistosos que servirán para medir el avance del grupo antes del arranque oficial del torneo.
La pretemporada suele definir buena parte del rendimiento de un equipo a lo largo del semestre. Por ello, el cuerpo técnico apostó por una planificación intensiva que permita al plantel llegar en condiciones óptimas al inicio de la competencia.
Cancún FC inició así un nuevo ciclo con la mira puesta en convertirse en uno de los protagonistas de la categoría, en un torneo donde la regularidad y el fondo físico suelen marcar la diferencia entre los aspirantes y los equipos que se quedan en el camino.
Con varias semanas por delante antes del debut oficial, el conjunto quintanarroense afrontó su primer examen del semestre: construir desde ahora las bases de un equipo capaz de competir por los puestos estelares del Apertura 2026.



