Después de 15 años de reclamos, la comunidad del Colegio de Bachilleres de Ciudad Mujeres finalmente estrenó una calle de acceso pavimentada, una obra que benefició a cerca de 500 estudiantes y que cambió por completo la ruta que antes era pura terracería.
La alcaldesa Atenea Gómez Ricalde encabezó la inauguración y caminó junto a alumnos y docentes por los 410 metros de la nueva vialidad, que sustituyó el viejo camino polvoso que complicaba la movilidad, sobre todo en temporada de lluvias.
La obra incluyó desde la preparación del terreno hasta la colocación de una base más resistente para soportar el constante ir y venir de estudiantes y vecinos. También se perforó un pozo pluvial y se habilitó un arenero para evitar encharcamientos que durante años generaron molestias dentro y fuera del plantel.
Para reforzar la seguridad en los horarios de entrada y salida, el ayuntamiento instaló 17 postes de alumbrado público, cada uno con luminarias viales que mejoraron la visibilidad en una zona que, hasta hace poco, quedaba prácticamente a oscuras.
“Esta calle por fin dio respuesta a un problema que quemó paciencia durante años. Hoy Ciudad Mujeres tiene una vía segura y digna”, dijo Gómez Ricalde durante el recorrido.
Con esta apertura, el gobierno municipal cerró una de las demandas históricas de la zona escolar y sumó otra obra a la transformación urbana de la parte continental de Isla Mujeres.



