El asesinato de Mario Machuca Sánchez dejó descabezada a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Benito Juárez. A cinco días del crimen, el Comité Ejecutivo Nacional tomó el control de la dirigencia local, confirmó el líder nacional Isaías González Cuevas.
El dirigente explicó que, de acuerdo con los estatutos sindicales, la dirigencia nacional asumió las funciones mientras se define el mecanismo para nombrar al sucesor en Cancún. “No podemos frenar los trabajos que Mario encabezaba, sobre todo en la negociación de contratos colectivos con hoteles y empresas de la zona”, declaró.
La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abierta la investigación sobre el ataque que le costó la vida a Machuca. Hasta ahora, seis de los ocho colaboradores más cercanos al dirigente asesinado ya rindieron su declaración ministerial. La CROC aseguró que está en “completa disposición” de entregar más información o presentar a otros testigos que sean requeridos.
El Comité Nacional, encabezado por González Cuevas y acompañado por Martín de la Cruz Gómez, líder de la CROC en Quintana Roo, reforzó su presencia en Cancún con secretarios de diversas carteras: Rafael Salgado Sandoval (Comercio), Hugo Ramos Ramírez (Tesorería), David Ortega Quitiero (Propaganda y Estadísticas) y Francisco Javier Vargas (Acción Política).
“Mario estaba impulsando la mejora de condiciones laborales en hoteles y el tema de las propinas. Ese trabajo no se va a detener”, subrayó González Cuevas en conferencia de prensa.
El asesinato de Machuca, perpetrado en circunstancias violentas todavía bajo investigación, cimbró al sector sindical en Cancún, donde el dirigente era una de las figuras más visibles en negociaciones laborales con la industria turística.



