Más de 2 mil equipos e insumos fueron distribuidos entre 145 grupos productivos de los municipios de Bacalar, Othón P. Blanco, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, en una estrategia enfocada en fortalecer la producción artesanal y agrícola del sur de Quintana Roo.
La entrega benefició a 90 grupos de artesanas, además de 41 grupos sociales y 14 sociedades cooperativas, quienes recibieron herramientas para incrementar su capacidad de producción y mejorar sus ingresos.
Durante el evento realizado en el Parque Quintana Roo, la gobernadora Mara Lezama encabezó la distribución de máquinas de coser, paquetes de bordado y urdido, vitrinas, maniquíes y otras herramientas destinadas a las integrantes del programa Artesanas del Bienestar, orientado a fortalecer la actividad artesanal y preservar técnicas tradicionales.
En paralelo, productores del campo recibieron carretillas, desbrozadoras, picos, taladros y diverso equipo para actividades agrícolas relacionadas con el cultivo de cacao, maíz, cítricos, hortalizas, piña y pitahaya, entre otros productos que forman parte de la economía de las comunidades mayas del sur del estado.
En conjunto, los apoyos alcanzaron a 145 organizaciones comunitarias, una de las mayores entregas de equipamiento realizadas este año para sectores productivos rurales de Quintana Roo.
Durante el acto, Mara Lezama afirmó que los recursos destinados a estos programas buscan traducirse en mayores oportunidades económicas para las familias beneficiadas mediante herramientas que permitan elevar la producción y fortalecer el trabajo comunitario.
Por su parte, la directora del Instituto de Economía Social y Solidaria (IESSOL), Irazú Sarabia May, sostuvo que el equipamiento representa una apuesta por el trabajo colectivo y el desarrollo de proyectos productivos en las comunidades mayas.
Entre los beneficiarios, Luis Manuel Meza Márquez, representante del grupo Agricultores Unidos de Puerto Arturo, y la artesana Rosa Aguilar Valdés, del Kilómetro 50, señalaron que las herramientas permitirán incrementar la producción y ampliar las posibilidades de comercialización de sus productos.
La entrega concentró apoyos dirigidos tanto al sector artesanal como al agrícola, dos actividades que representan una fuente importante de ingresos para decenas de comunidades rurales del sur de Quintana Roo.



