Colchones viejos, refrigeradores oxidados y montones de chatarra formaron parte del paisaje que la alcaldesa Estefanía Mercado recorrió este viernes en Villas del Sol, donde encabezó una nueva jornada de descacharrización, uno de los puntos más críticos en materia de residuos voluminosos en Playa del Carmen.
El operativo forma parte del programa municipal de limpieza que, en lo que va del año, ha logrado retirar más de 2 mil 071 toneladas de cacharros, una cifra que revela la magnitud del problema urbano y ambiental que enfrenta la ciudad.
Durante la jornada, Mercado pidió la colaboración vecinal para mantener las calles libres de desechos:
“Cuando alguien deja colchones, muebles o chatarra en la calle, no solo ensucia la ciudad, también pone en riesgo la salud de todos. Nuestros héroes de Servicios Públicos trabajan sin descanso, pero necesitan del apoyo de la gente”, expresó.
La presidenta recordó además que existe una línea de denuncia ciudadana (984 320 7059) para reportar a quienes tiren basura o residuos en la vía pública.
Por su parte, Julieta Martín Azueta, secretaria de Servicios Públicos, admitió que Villas del Sol representa “el mayor reto operativo” del municipio.
“Limpiamos hoy y en tres días vuelve a estar igual. Solo en esta zona tenemos unos 20 puntos críticos. Tan solo este año hemos retirado más de 2 mil toneladas de cacharros”, dijo.
La funcionaria explicó que muchos de los residuos provienen de talleres o recolectores que no les dan destino final adecuado. Por ello, el municipio mantiene un programa permanente y diario de descacharrización, además de campañas intensivas cada martes en diferentes colonias: La Guadalupana, El Petén, Colosio, Ejido y Nicte Há.
Azueta agregó que el ayuntamiento también impulsa la “Descacharrización Selectiva”, que separa materiales reciclables como llantas y colchones para enviarlos a empresas que les dan una segunda vida.
Con estas acciones, la administración de Estefanía Mercado busca contener la expansión de basureros irregulares y reforzar la cultura ciudadana del orden y la limpieza, una tarea que —como reconocen las autoridades— no se gana con una sola jornada, sino día a día, calle por calle.



