En medio de la discusión presupuestal y del reacomodo político rumbo a 2025, el diputado local y dirigente del Partido Verde, Renán Sánchez Tajonar, cerró filas con la gobernadora Mara Lezama y reforzó la narrativa de unidad entre el Ejecutivo y el Congreso del Estado.
El legislador sostuvo un encuentro con la mandataria y con las y los diputados locales, donde el mensaje central giró en torno a la coordinación política y al respaldo legislativo para las decisiones del gobierno estatal. Sánchez Tajonar refrendó el apoyo de la bancada del Verde y marcó distancia de cualquier escenario de ruptura interna.
Uno de los datos clave del encuentro fue el presupuesto aprobado para 2025, superior a los 53 mil 900 millones de pesos, una cifra histórica para Quintana Roo. El legislador destacó que esos recursos se destinaron principalmente a programas sociales, seguridad pública, salud, educación y medio ambiente, rubros que concentraron el mayor volumen del gasto.
Sánchez Tajonar afirmó que el año avanzó con resultados concretos y sostuvo que el Congreso mantuvo una ruta de acuerdos, incluso en temas sensibles como la distribución del gasto y las prioridades sociales. Reconoció que las negociaciones se resolvieron sin bloqueos y con diálogo político permanente.
Durante la reunión, el diputado también reconoció el trabajo del resto de las y los legisladores, al señalar que existió voluntad para construir consensos y evitar confrontaciones que frenaran la agenda estatal.
El dirigente del Partido Verde sostuvo que el proyecto local caminó en sintonía con el nuevo escenario nacional y expresó respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que la política social del estado mantuvo una visión alineada con ese modelo.
Al cierre, Sánchez Tajonar aseguró que el respaldo a Mara Lezama se mantuvo firme y que desde el Congreso se acompañaron las decisiones clave para que el presupuesto y las políticas públicas impactaran directamente en la población.
“La transformación avanzó porque hubo unidad y coordinación”, sostuvo el legislador, al subrayar que el reto fue convertir cada peso aprobado en resultados tangibles para las familias quintanarroenses.



