Más de 1,800 familias productoras de miel de todo Quintana Roo se dieron cita en Playa del Carmen durante el Segundo Encuentro por la Miel, un evento que puso el reflector sobre el sector apícola y su impacto en la economía local.
El encuentro tuvo lugar en el nuevo Palacio Municipal, donde autoridades locales y productores de municipios como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Bacalar y Solidaridad compartieron experiencias y desafíos del campo quintanarroense.
Durante el acto, la presidenta municipal Estefanía Mercado destacó que la miel no solo representa un producto de consumo, sino un símbolo de identidad, herencia cultural y trabajo comunitario. “La riqueza del campo también merece espacio en nuestra economía. No todo debe girar en torno al turismo tradicional”, señaló.
Datos oficiales indican que Quintana Roo cuenta con 1,882 familias dedicadas a la apicultura, muchas de ellas guardianas de la abeja melipona, especie nativa de la Península de Yucatán y símbolo de Playa del Carmen. La meliponicultura —cultivo de estas abejas sin aguijón— forma parte del patrimonio biocultural del estado y se enfrenta a riesgos como la urbanización y el uso de agroquímicos.
Aunque no se anunciaron apoyos específicos, el evento sirvió como punto de encuentro entre productores y representantes de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpe), así como funcionarios del ayuntamiento. El subsecretario Emir Bellos acudió en representación del titular Jorge Aguilar Osorio, mientras que Antón Bojórquez, secretario de Desarrollo Económico local, coordinó la agenda del evento.
El foro forma parte de una estrategia para diversificar los ingresos locales y fortalecer el llamado sector primario, históricamente rezagado frente al turismo y la construcción. La intención, según los organizadores, es abrir nuevos canales de comercialización y visibilizar el trabajo de quienes sostienen la producción apícola desde el interior del estado.



