Quintana Roo puso en marcha su primera planta piloto de biogás, un proyecto que convierte residuos orgánicos en energía limpia y que promete marcar un precedente en la transición energética del estado.
La instalación, presentada durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Chetumal, utiliza biodigestión y paneles solares para generar electricidad a partir de desechos orgánicos, según el video mostrado a los asistentes.
La gobernadora Mara Lezama afirmó que la planta no solo tiene un componente tecnológico, sino también un impacto social: se prevé la creación de empleos verdes y programas de capacitación en prácticas sustentables. “La transformación energética es una realidad en Quintana Roo. Este proyecto demuestra que podemos proteger el medio ambiente y, al mismo tiempo, impulsar la economía local”, dijo.
Se espera que este modelo pueda replicarse en otros municipios de la entidad, fortaleciendo la infraestructura ambiental y la innovación tecnológica en la región. La evaluación técnica y ambiental del proyecto estará a cargo de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), encabezada por Óscar Rébora, con la meta de expandir la planta a toda la entidad.
Hasta el momento, las autoridades no han dado cifras exactas de la capacidad de producción de energía de la planta piloto ni de la inversión realizada, pero destacan que representa el primer paso tangible hacia la reducción de la dependencia de combustibles fósiles y la mitigación del cambio climático en Quintana Roo.



