Quince productores de la delegación de Leona Vicario salieron del campo y colocaron sus cosechas bajo el domo deportivo de la colonia Zetina Gasca. Ahí arrancó el programa “Mercado Local Nuestra Cosecha”, una apuesta por la venta directa que buscó eliminar intermediarios y mejorar el margen de ganancia para agricultores y artesanos del municipio.
En la primera jornada participaron productores de tomate, papaya, limón, rábano, calabaza y chile habanero, además de elaboradores de especias y recado, derivados de miel y coco, pomadas, esencias de hierbas y plantas de ornato. La oferta combinó productos frescos y transformados, con precios directos del productor al consumidor.
La alcaldesa Blanca Merari Tziu Muñoz encabezó la apertura y recorrió los puestos. Señaló que el proyecto buscó fortalecer la economía familiar y abrir nuevos canales de comercialización para el sector rural, uno de los menos visibles frente al peso turístico del municipio.
Datos de la organización indicaron que esta fue la primera edición del mercado, planteado como un espacio permanente para conectar a productores locales con consumidores y empresas del sector hotelero.
En ese punto entró el interés empresarial. Fátima Blanco, jefa de Compras del Hotel Marina El Cid, acudió al arranque y adelantó que realizarían degustaciones para evaluar la posible incorporación de algunos insumos a la cartera de proveedores del complejo. De concretarse, los agricultores podrían colocar sus productos de manera directa en hoteles y restaurantes, un mercado que concentra buena parte del consumo en la zona.
La secretaria de Desarrollo Económico y Mejora Regulatoria, Elena Gutiérrez Briceño, explicó que la estrategia incluyó generar vínculos con la industria turística para ampliar las ventas y elevar ingresos.
El arranque reunió a 15 productores en una jornada que puso a prueba la capacidad de organización local y la respuesta del mercado. El reto, coincidieron participantes, será sostener la iniciativa en el tiempo y convertirla en un canal estable que permita que la cosecha de Leona Vicario encuentre espacio fijo en una economía dominada por el turismo.



