Quintana Roo cuenta con suficiente capacidad para integrar a trabajadores migrantes en caso de una oleada derivada de las políticas de deportación masiva anunciadas por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró José Francisco Trujillo Brandi, subsecretario estatal de Trabajo para la Zona Norte.
El funcionario señaló que actualmente el estado enfrenta un déficit de mano de obra y dispone de más de seis mil vacantes registradas en el Servicio Estatal de Empleo, sin contar las oportunidades que ofrece el sector privado de manera independiente.
“En el Caribe mexicano, la industria hotelera es la columna vertebral de la economía, y aunque las especialidades de los migrantes podrían variar, todos pueden capacitarse para desempeñarse en nuevos roles”, comentó Trujillo Brandi.
Sin embargo, destacó que no existe un plan definido para atender una posible llegada de trabajadores deportados, dado que el nuevo gobierno federal estadounidense apenas comenzó su gestión ayer.
El subsecretario consideró que los estados fronterizos serían el primer filtro para recibir a los deportados, quienes probablemente intentarán regresar a sus lugares de origen en México o incluso a sus países natales en el caso de extranjeros.
En caso de que un porcentaje significativo llegara a Quintana Roo, encontrarían un estado en crecimiento económico con abundantes oportunidades laborales.
“Aquí necesitamos a más trabajadores, y estamos listos para recibirlos”, concluyó.