El Ayuntamiento arrancó una renovación mayor en la red de agua potable y metió maquinaria pesada en tres colonias donde, por años, vecinos reclamaron fugas, baja presión y cortes constantes. La obra contempló 9 mil 899 metros lineales de tubería nueva en Rafael E. Melgar, Juan Bautista Vega y Javier Rojo Gómez, uno de los proyectos más amplios que ha visto la cabecera municipal en materia hídrica.
La presidenta municipal, Mary Hernández, acudió al inicio de los trabajos y confirmó que la inversión provino directamente del Gobierno Municipal. Según dijo, la apuesta buscó garantizar un servicio de agua “digno” para cientos de familias que habían exigido mejoras desde hace más de una década.
Durante el arranque, autoridades explicaron que cuadrillas abrieron zanjas en diversos puntos y avanzaron con cierres parciales conforme se colocaron los nuevos tramos de tubería. El proceso dejó ruido, polvo y molestias viales, aunque los encargados de la obra aseguraron que era inevitable para sustituir por completo la infraestructura vieja.
Hernández remarcó que estas acciones respondieron a reclamos ciudadanos y afirmó que el proyecto cumplió una promesa reiterada en colonias donde la presión del agua se desplomaba cada temporada seca. Dijo que, con voluntad política, “los derechos se volvieron realidad”, en referencia a la presión social que empujó la intervención.
Vecinos esperaron que, con la renovación, terminen los parches temporales y la constante compra de agua en pipa, un gasto que durante años golpeó la economía familiar.



