El crecimiento acelerado de Quintana Roo comenzó a pasar factura en servicios públicos, acceso a vivienda y expansión urbana. Con ciudades rebasadas por la demanda y nuevas colonias creciendo sin planeación suficiente, el Congreso estatal aprobó un paquete de reformas que buscó meter orden al desarrollo del estado.
La XVIII Legislatura dio luz verde a modificaciones en materia de vivienda, asentamientos humanos, acciones urbanísticas y acceso al agua, iniciativas impulsadas por la gobernadora Mara Lezama Espinosa y respaldadas por el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Renán Sánchez Tajonar.
Durante la discusión, el legislador sostuvo que Quintana Roo pasó de tener poco más de 874 mil habitantes en el año 2000 a superar actualmente los dos millones de personas, una expansión demográfica que presionó infraestructura, servicios y disponibilidad de vivienda.
El paquete aprobado incluyó cambios a la Ley de Vivienda para fortalecer el acceso a vivienda social y garantizar condiciones adecuadas para familias de bajos ingresos. También se reformaron las Leyes de Asentamientos Humanos y Acciones Urbanísticas con el objetivo de frenar el crecimiento desordenado en municipios con fuerte expansión poblacional como Benito Juárez, Solidaridad y Tulum.
Otra de las modificaciones se concentró en servicios hidráulicos. Las reformas en materia de agua contemplaron ampliar el acceso a redes de agua potable, drenaje y alcantarillado, además de facilitar descuentos ligados a programas estatales y federales.
Renán Sánchez afirmó que en reuniones vecinales el reclamo más recurrente estuvo relacionado con fallas en servicios básicos, especialmente agua, pavimentación y regularización urbana. Bajo ese escenario, señaló que las reformas intentaron responder a una demanda que se volvió constante en zonas de rápido crecimiento.
El debate sobre vivienda y desarrollo urbano cobró relevancia en Quintana Roo en medio del aumento sostenido de población, la expansión turística y el encarecimiento del suelo, factores que en los últimos años dispararon asentamientos irregulares y rezagos en infraestructura urbana.



